martes, 30 de junio de 2009

Una oración por los sacerdotes

Jesús, Buen Pastor,

que has querido guiar a tu pueblo

mediante el ministerio de los sacerdotes:

¡gracias por este regalo para tu Iglesia y para el mundo!

Te pedimos por quienes has llamado a ser tus ministros:

cuídalos y concédeles el ser fieles.

Que sepan estar en medio y delante de tu pueblo,

siguiendo tus huellas e irradiando tus mismos sentimientos.

Te rogamos por quienes se están preparando

para servir como pastores

que sean disponibles y generosos

para dejarse moldear según tu corazón.

Te pedimos por los jóvenes a quienes también hoy llamas:

que sepan escucharte y tengan el coraje de responderte,

que no sean indiferentes a tu mirada tierna y comprometedora,

que te descubran como el verdadero Tesoro

y estén dispuestos a dar la vida "hasta el extremo".

Te lo pedimos junto con María, nuestra Madre de Luján,

y San Juan María Vianney, el Santo Cura de Ars,

en este Año Sacerdotal. Amén.

lunes, 22 de junio de 2009

Un lunes 22 de junio...

Esta vez, el domingo logré acostarme temprano. Con la satisfacción de la tarea cumplida, con varios compromisos para la semana entrante... y con la alegría del Huracán casi campeón. ¡Ah! Además esta semana comienza Wimbledon... Será un placer ver campeón y número 1 nuevamente al gran Roger...

Con un sueño suficiente y mucho mejor de la congestión, comenzamos tempranito. Una leche con miel y las semillas para la memoria que me dió mi mamá, y a las 6:00 ya estaba en la Iglesia, ¡despierto!. Con Jesús y con don Cacho, pude comenzar con el Evangelio del Sermón del Monte... ¡qué exigente es el Señor!

A las 6:50, don Werner y su señora, con una fidelidad y puntualidad alemana, estaban listos esperando la Comunión, en el Mes del Corazón de Jesús. Van 22 días y ya estoy a punto de aprenderme de memoria el acto de consagración, tan hermoso como difícil...
A las 7:00, Oficio de Lectura y Laudes. El día ya está consagrado al Señor del Tiempo, y puede comenzar a rodar.

Las Hermanitas del Hogar me esperaban para la Santa Misa. Claro que esta vez las sorprendí: ¡llegué 5 minutos antes! Y a las 7:30 ya estaba comenzando, cuando la hermana Gloria y la Hna. Dora aún traían a los niños hacia la capilla. La Eucaristía simple, esencial, cotidiana. La presencia del Señor en su Pascua, que da sentido y eleva todas nuestras pequeñas pascuas del día.

Sin homilía ni demasiados espacios, porque a las 8:05 me esperan los niños de la Escuela en el Templo parroquial. Gracias a Dios se demoran un poquito, y alcanzo a cruzar algún chiste con nuestro secretario, que siempre está de buen humor.
La catequesis versó hoy sobre la mansedumbre y humildad de Jesús... cada palabra dicha es un examen de conciencia... A las 8:30, la Comunión. Este fin de semana estuvo feo el tiempo. Veo que son muchos los que no participaron de la Misa, y por eso -tal vez- no se acercan a comulgar hoy... ¡Qué pena para Jesús! Pero muchos otros sí: y lo hacen siempre, con gran perseverancia. Son la esperanza de la Iglesia.

Un ratito me alcanza para compartir en la sala de maestros de la escuela, con las jardineras, y sus anécdotas familiares... Así es la escuela, gracias a Dios: como una gran familia.
Y a las 9, volvemos al templo con los jardineros de 4 y 5 años. Siempre es una delicia compartir un rato de catequesis, aunque percibo que no alcanzan a comprender al "cura" que les habla demasiado difícil, demasiado elevado. Falta pedagogía, ¿no? El Señor suple...

Saliendo de la Sacristía, una hermosa visita: Stella, que está de licencia en la Escuela, viene a devolver una mantel. Luego de las obligadas cargadas por la demora -lo tiene desde el Viernes Santo, jeje- me cuenta de su recuperación, y de como este tiempo de prueba la ha hecho profundizar en su fe y abandono en Dios. ¡Es un alivio que todavía haya gente tan creyente!

Afuera, mientras charlaba, me espera un hombre joven, de unos 35 años, cara conocida, pero no lo logro identificar... Ah, claro, estuve en su casa la semana pasada, bendiciéndola -qué desastre la memoria, necesito más semillas, je-. Se acerca porque están pasando momentos difíciles en su familia. Hace unos años hizo un seminario de vida, y quisiera volver a acercarse a Dios...

En eso estábamos, cuando Cacho - a las 9:50- me pasa el teléfono. Un enfermo grave, con síntomas de estar en sus últimas horas, necesita los sacramentos. Queda lejos, pero sé bien llegar: su hermana me espera afuera. Allá salí hacia el geriátrico y sí, era verdad: Ricardo está grave, respira con gran dificultad, no parece escuchar, tiene sus ojos cerrados. ¡Qué pequeño me siento, en eso momento, tan trascendente, en el que se juega la salvación de su alma! Le doy la absolución bajo condición, exhortándolo al arrepentimiento; le doy la indulgencia plenaria, lo unjo, y encomiendo su alma. A la tarde lo habían pasado a terapia, y no sabían si pasaba la noche: ¡recen por él!

Al regresar, a las 10:20, intento sin éxito pasar por el Gimnasio que me pidieron que bendiga. Vamos entonces a la Escuela. El mate de la sala de maestros es poco recomendable, pero llego justo al recreo largo, y aprovecho el café. Diversas cuestiones salen a la luz en la breve charla con la directora y algunos maestros: la misión, el casamiento de Graciela, el desinterés de algunos padres, las obras en el Salón... Todo parte de nuestra realidad.

Subo después al Secundario, y aprovecho a pasar por cuarto año. Estamos organizando un viaje, pero aparentemente no va a poder ser... Demasiados compromisos, demasiados gastos.
Pero tengo otro interés: en las vacaciones hay Ejercicios espirituales en la Aldea, los del Padre Leo. Creo que les va a venir bien a algunos en particular. Los invito, se ponen contentos, creo que van...

Regreso a la casa parroquial a las 11:45. Reviso el correo -me llegó una respuesta por un presupuesto para grabar un CD, uno de los tantos proyectos de este año-. Leo el diario online -sobre todo el deportivo, lógico- y ya estamos listos para almorzar. Es el momento de ponernos al día y organizar el resto de la jornada con el P. César, que desafía estoicamente el frío y continúa con sus actividades sacerdotales, a pesar de sus achaques.

Un ratito de siesta, un llamado telefónico a mi casa y a las 13:40 de nuevo a la Iglesia, porque vienen los chicos del turno tarde a hacer el mes del Sagrado Corazón. Otra vez no son tantos los que comulgan, pero si fuera uno solo, valdría la pena.
A las 14:00 los jardineros nuevamente. ¡Qué difícil explicarles lo que es la "humildad" de Jesús! Tomás siempre tiene una respuesta rápida, aunque no siempre tan precisa... ¡son hermosos!. Las maestras invitaron a los papás, y aprovecho para darles un mensaje, y una bendición: han venido unos 15, que se van contentos.

En ese huequito rezo Nona, y preparo el bolso para la Misa de las 16 en la gruta de santa Rita. Pero antes hay dos reuniones de padres en la Escuela, para entregar los boletines. Siento una hermosa confianza con muchos de ellos: me siento parte de su familia. Otros, en cambio, miran con un poco de recelo, como a un extraño. ¡Acércalos a tu Corazón, Jesús mío!

A las 15:40 salgo caminando hacia la placita, donde debo bendecir la gruta y la imagen de Santa Rita. ¿Vendrá gente, con tanto frío? Sorpresivamente, llegamos a ser unos 30 o más: ¡hasta había algunos hombres y niños! Enfrente, otros hombres quemaban los restos de un árbol, pero el humo no nos afecta. La historia de Santa Rita vale tanto como su intercesión: ojalá viviéramos el Evangelio como ella.

De regreso a la Parroquia, enciendo el auto para calentar el motor y luego ir a ver a Claudia, que no puede caminar del dolor en estos días. Me voy para la cocina a calentar agua para el mate de Pamela, que viene a pasar los Bautismos al libro, y mientras la pava chilla veo los goles de Huracán: ¡qué equipo!. Cuando salgo ¡el auto no estaba en su lugar! Se había ido hacia atrás por el patio, hasta casi chocar la columna de la luz. Claro: el freno de mano no anda, y en punto muerto...

Gracias a Dios no pasó nada y a las 17:10 marché para el Barrio Corona Sur, a la casa de Zulema. Ella sabe donde vive Claudia. En la esquina lo encuentro al Padre Esteban Madrid Páez, que viene de su casa. Son amigos desde que Rodrigo estuvo en el Seminario menor. Intercambiamos saludos y unas palabras desde los autos, y nos despedimos.

¡Pobre Claudia! Realmente estaba mal. ¡Qué fácil es hablar de la Cruz y del sentido del dolor, pero qué difícil es vivirlo! Intento escucharla, comprenderla, hacerle sentir que Jesús estaba a su lado. No tiene los sacramentos -su familia no era católica- pero es una mujer de fe, y sé que en estos momentos se aferrará a Jesús. Rezamos juntos y le doy una bendición.

Por calle Almafuerte se llega bastante rápido al Hospital. Allí está desde hace unos días Lilí, la mamá de Ulises. Que me había reclamado la semana anterior... se me había complicado, y además estaba resfriado, y ella con defensas bajas. Estuvimos casi una hora: la noté dolorida pero animada, acompañada de su esposo.

A las 19:50 estaba de nuevo en Borja. Recé Vísperas, poniendo a todos mis feligreses en el Corazón de Jesús, y luego el Rosario. En el Corazón de la Virgen van quedando todas las impresiones y las intenciones del día. ¿Qué habrá de cenar? Mmmm hay tarta, ¡y budín de pan de postre!

Un mensaje para una enferma, otro para mi hermano -que nunca responde, como de costumbre-, y a escribir para el blog. Solo falta un buen baño caliente, las completas, y a disfrutar de las aventuras de Don Bosco: ¡qué bien escribe Hugo Wast!

"Agradeceré eternamente el don del Sacerdocio"

"Agradeceré eternamente el don del Sacerdocio"

Siempre me atrajo esa frase que está sobre la lápida de Monseñor Tortolo, en la Catedral de Paraná, en el altar de la Inmaculada.
Sólo pude comenzar a comprenderla cuando, el 19 de noviembre del 2005, el Señor tuvo la misericordia de consagrarme a mí también para que sea otra Cristo. Cada día puedo ahondarla más, y a medida que pasa el tiempo, el agradecimiento se hace más pleno. El Señor es increíble.
En este año sacerdotal, quisiera compartir algunas experiencias que me han ido marcando y a través de las cuales el Señor me muestra su amor misericirdioso.
Comienzo con la narración de algunos días sacerdotales. Hoy: un lunes, el lunes 22 de Junio de 2009.

jueves, 18 de junio de 2009

En el inicio del año sacerdotal...


Ave María Purísima!!!
¿Cómo están? ¡Tanto tiempo!
Mañana iniciamos el año sacerdotal que ha convocado el Santo Padre. Además de pedir oraciones por mí y todos mis "colegas", quiero compartir un artículo que me pidieron de una publicación. El tema que me pidieron era "el discipulado del presbítero", en el marco del documento de Aparecida. Pero creo que puede ayudarnos a reflexionar sobre la importancia y sentido del año sacerdotal. ¡Que les aproveche!

El presbítero también es un discípulo
El encuentro de Aparecida nos ha ayudado a ver con más claridad qué significa ser discípulo. En el documento ocupa un lugar especial lo referente a los presbíteros como discípulos misioneros. El discipulado de estos miembros de la Iglesia reviste una gran importancia para la vida de la Iglesia. De su fidelidad depende, en gran medida, la fidelidad del pueblo de Dios y la vitalidad de la Iglesia misionera.

¿Crisis de fidelidad?
En los tiempos que corren, y particularmente en estos primeros meses del 2009, los MCS han insistido en mostrar una extendida "crisis" en los presbíteros de la Iglesia. Lamentablemente esa "sensación" se ha extendido por todas partes, y ha golpeado fuertemente la fe de muchos creyentes sencillos. Ante esto me parece que es importante tener en claro algunas cuestiones: Es verdad que algunos de los casos "mediatizados" son auténticos; pero es es injusto e infundado afirmar que todo el clero esté en crisis y es un hecho -reconocido por los obispos en Aparecida- que la mayor parte de los sacerdotes son sustancialmente fieles. Con nuestras debilidades y pecados personales, como todo mortal. Pero fieles al fin, intentando vivir cada día nuestra vocación.

¿Qué actitud tomar?
Ante esa situación ambigua -a la que seguramente todos hemos dedicado una o más charlas con nuestra familia o amigos-, nos preguntamo: ¿cuál es la actitud correcta ante las caídas de quienes deben ser, “imágenes del Buen Pastor"? Cada pecado grave es una ofensa en cierto modo infinita, porque atenta contra el amor infinito de Dios. Por eso debemos sufrir, nos debe doler a todos. Porque además de lastimar el Corazón de Cristo, ese pecado hiere a toda la Iglesia, la debilita. Es necesario que conservemos la conciencia clara, y que por una misericordia mal entendida, no acabemos justificando el mal. Ciertamente, el Señor es misericordioso, y todo pecado puede ser perdonado. Ciertamente nadie puede juzgar a su hermano. Pero debemos evitar justificar lo injustificable. O ante una infidelidad personal, caer en la fácil coartada de criticar a la institución.

El celibato, ¿una trampa?
Cada vez que un sacerdote viola su promesa de celibato, parece que toda la Iglesia jerárquica es llevada al "banquillo" del acusado, como si él hubiera llegado a esa situación forzado por oscuros intereses de una estructura de poder. ¿Es el celibato una trampa? De ninguna manera. Nosotros, de forma absolutamente libre, hemos abrazado el celibato no como un requisito formal, porque "no quedaba otra", sino porque nos sentíamos llamados por Cristo a dedicarle nuestra vida entera. Éramos plenamente conscientes de que esa radicalidad implicaba la renuncia a formar una familia. Y todo el proceso ha sido cuidadosamente acompañado por la Iglesia Madre.

El sacerdote, siempre discípulo.
¿Por qué suceden las infidelidades? Porque como elegidos "llevamos este tesoro en recipientes de barro" (2 Cor 4,7) Porque la fidelidad es una gracia. En otras palabras: aquellos que hemos sido consagrados por el sacramento del Orden, continuamos siendo, esencialmente, discípulos. Aunque muchas veces debamos actuar "en persona de Cristo Cabeza", debamos enseñar con autoridad y debamos ser pastores del rebaño. Seguimos siendo niños pequeños, infantes que no saben sino balbucir el nombre de Dios, y que estamos recién aprendiendo nuestras primeras lecciones. Somos ovejas, que más que ninguna otra necesitamos escuchar la Palabra del Buen Pastor y dejarnos guiar por él. La Iglesia ha elaborado una doctrina muy profunda y amplia sobre los medios de santificación del sacerdote: la lectura orante y la predicación de la Palabra de Dios; la celebración gozosa de la Eucaristía y de toda la liturgia; el servicio fiel, paciente y generoso a los fieles, sobre todo a los pobres y enfermos y la devoción tierna a María Santísima...

El pastor necesita de las ovejas...
Pero aún más. Por esta debilidad congénita en nosotros, necesitamos del apoyo y sobre todo de la oración de los fieles. En uno de sus libros, el Cardenal Ratzinger recordaba su ordenación sacerdotal y episcopal. Y decía que "Mientras los candidatos a la ordenación se postran rostro en tierra, toda la comunidad reunida canta la letanía de los santos. (...) Fue para mí maravillosamente consolador sentir a la Iglesia en oración, que invocaba a todos los santos, sentir que la oración de la Iglesia me envolvía y me abrazaba físicamente. En la propia incapacidad, que debía expresarse corporalmente en el estar postrado, esta oración, esta presencia de todos los santos, de los vivos y de los difuntos, esta una fuerza maravillosa y sólo ella podía confortarme." Para ser fiel, el sacerdote debe permanecer siempre, hasta el fin de su vida, espiritualmente postrado en tierra, consciente de su fragilidad y de su nada para asumir la misión. Y sigue necesitando, mucho más aún que en el día de su ordenación, de la oración y del apoyo de los demás cristianos.

¿Un año sacerdotal?
Ese es el sentido del año sacerdotal convocado por el Santo Padre. Su lema es sugerente: "Fidelidad de Cristo, fidelidad del sacerdote". Se pide a los fieles intensificar la oración por los sacerdotes, a que los abracen y envuelvan con sus plegarias, para que puedan ser fieles al llamado recibido. Es también muy sugerente la ocasión de la convocatoria del año sacerdotal: los 150 años de la muerte del Santo Cura de Ars. Cuando la sociedad quiere mirar y juzgar al sacerdote desde los modelos de liderazgo humanos actuales, como si fuera un manager o un dirigente social, el Papa vuelve a proponernos a este humilde sacerdote como modelo ¿Qué hizo de particular el Santo Cura de Ars? Fue cura, se entregó sin reservas a su vocación. Otros santos sacerdotes han pasado a la historia como grandes fundadores, como teólogos o filósofos brillantes, como renovadores de la vida y la disciplina de la Iglesia, etc. El Cura de Ars se pasó la vida en oración y penitencia, en un pueblito pequeño, sin brillo, confesando durante días enteros, sin descansar. Fue fiel, en el sentido más profundo de la palabra. Su figura parecía humanamente insignificante: sin embargo, por su gran humildad y disponibilidad, el Señor obró maravillas. Que este Año Sacerdotal, bajo la protección de María, formadora del Sumo y eterno sacerdote, nos permita renovarnos en la fidelidad de nuestro discipulado.





jueves, 23 de abril de 2009

Ahora sí va la Canción

Ave María Purísima!
Ahora sí, la Canción a la Virgen del Rosario, cuya letra subí hace unos meses, pero no puede subir hasta ayer, con algunas imágenes.
La letra la encuentran en el blog, unos entradas antes...

Les dejo el link en youtube, para que lo vean directamente desde allí, o si no en la barra de la derecha.


¡Madre, soy todo tuyo, por los siglos de los siglos!

martes, 21 de abril de 2009

Algo sobre el Complejo Madre Teresa

¡Esta semana nos hemos hecho tristemente famosos...! Salimos en varios medios locales -y por el fenómeno internet, también hacia todo el ciberespacio- porque sufrimos un robo.
En el Domingo de la Divina Misericordia, el Señor nos invitó, de una manera muy elocuente, a ejercitarla...
¿Qué pasó? Habíamos colocado unas rejas en dos habitaciones del Salón Madre Teresa de Calcuta. Dejamos en una de las habitaciones el altar, el ambón, y cuatro bancos. El viernes por la noche, nos visitaron... abrieron la reja y se llevaron dos bancos de madera, de unos 3 metros y medio de largo. ¿Para qué? Vaya a saber uno...
¿Qué hicimos? Con los chicos de la catequesis, que miraban atónitos la reja toda doblada, rezamos por quienes nos habían dañado. No les voy a negar que sentí un poco... bastante... mucha indignación...
Pero estábamos en las vísperas del Domingo de la Divina Misericordia. El Señor nos presentaba sus cinco llagas refulgentes de luz, y su Corazón derramando perdón y piedad sobre la humanidad... Así que rezamos, ofrecimos la Misa de la tarde por los que habían tenido la delicadeza de invitarnos a vivir el Evangelio.
Lo cierto también es que los vecinos se enojaron y llamaron a los medios... Y también -esto es lo más importante- se solidarizaron. Hicimos un pedido en las misas del Domingo, y ¡ya nos donaron más de 20 sillas! El Señor no nos deja faltar nada...

Para aquellos que sólo supieron de Madre Teresa por lo del robo, pueden ver el video en youtube, está también en la columna de la derecha del blog.

Y les dejo una hermosa foto del Cardenal Estanislao Esteban Karlic, que presidió la Procesión y la Misa del domingo de Ramos, rodeado de niños.
Sigan rezando por toda la comunidad de Madre Teresa de Calcuta. Que a medida que crece el edificio, crezca también el amor y la unidad. ¡Bendiciones para todos!

domingo, 22 de marzo de 2009

La Conspiración contra la Sotana Blanca


El Evangelio de este domingo, luego de hablarnos del misterio del Amor de Dios manifestado en la muerte de Cristo, y de la posibilidad de que el hombre pueda cerrarse ante ese Amor, nos advertía: "Todo el que obra mal odia la luz".

¿Por qué la Luz puede ser odiada? ¿Cómo es posible semejante cosa? Es que la Luz pone en evidencia las tinieblas, el mal, el error. Cuando hay luz, todo queda al descubierto. Por eso las tienieblas la odian, se la quiere destruir y hacer desaparecer.

Esta frase evangélica puede aplicarse a la polémica suscitada en días pasados en torno a las palabras de Benedicto XVI, durante el vuelo hacia Camerún y Angola. No voy a repetir estas declaraciones, que se pueden encontrar -completas, no recortadas como en casi todos los medios periodísticos más difundidos- en muchos sitios de internet.

Lo que me llamó la atención fue el ODIO con que muchos reaccionaron. Porque los ataques fueron frontales, personales, globales. Daba la impresión de que, de pronto, Benedicto XVI era responsable de millones de muertes, y por tanto uno de los grandes genocidas de la historia de la Humanidad, comparable solo a Hitler...

Descalificaron absolutamente su persona y -como ocurre normalmente- no mostraron ningún argumento convincente, ni científico ni antropológico. Hipócritamente, lo acusaron de “vivir fuera del siglo XXI” y hacer afirmaciones “contrarias a la ciencia”. Digo hipócritamente porque ellos saben muy bien que la misma ciencia, y los mismos organismos internacionales que luchan contra el SIDA, han reconocido reiteradas veces la fragilidad de la protección que el preservativo ofrece, con un riesgo de fallar de al menos un 15%...

Dijeron también que sus afirmaciones fueron "cínicas, ignorantes y de desprecio a la humanidad" Los tres adjetivos son falsos, totalmente. Cualquier persona de buena voluntad sabe que las palabras centrales del Papa : “no se puede solucionar este flagelo sólo distribuyendo profilácticos: al contrario, existe el riesgo de aumentar el problema” son verdaderas, totalmente verdaderas, irrefutablemente verdaderas. Son verdaderas a priori y verdaderas a posteriori, como lo demuestra la experiencia de países como Uganda, que gracias a la promoción de los valores de la familia lograron hacer disminuir espectacularmente el porcentaje de infectados en su país. Pero el odio impide pensar. El odio enceguece. El odio degrada.

La ceguera llega a su punto máximo, a mi modo de ver, cuando alguien sostiene que la Iglesia es responsable de las muertes de los infectados por el SIDA. Según la “lógica” de algunos, habría personas que, decidiendo vivir su sexualidad fuera del proyecto de Dios y de la enseñanza de la Iglesia, no usarían el profiláctico por “fidelidad a la Santa Sede”... Es realmente irrisorio. Si alguien rechaza la enseñanza de la Iglesia de que la sexualidad solo se vive humanamente y de manera éticamente aceptable en el matrimonio, ¿por qué habría de hacer caso al rechazo del preservativo de parte de la misma?

Ahora, yo me pregunto: ¿por qué molesta tanto la palabra del Santo Padre si, como muchos de sus detractores afirman, carece de todo fundamento, y él de toda autoridad? ¿Por qué no pueden soportar sus palabras, por qué están atentos a cada detalle de sus afirmaciones, intentando manipularlas para desprestigiarlo?

Creo que el alcance y la difusión de tales polémicas no hace más que demostrar su enorme autoridad moral. Nos hace ver claro que, a pesar de la “dictadura del relativismo” en que vivimos inmersos, la palabra de la Iglesia sigue siendo la conciencia de la humanidad entera. Esa voz, como la de nuestra propia conciencia, molesta, inquieta, intranquiliza, no nos permite obrar “como si nada”. Por eso intentamos suprimirla.

Parece que el resplandor de esa sotana blanca, y sobre todo de la palabra convicente de quien la porta, hiere los ojos de quienes, libremente, han decidido vivir en el error, en la oscuridad. Como hiere la luz del sol la mirada de aquellos seres que viven en las profundidades de la tierra, incapaces de disfrutar la luz y los colores.

Gracias, Santidad, por su valentía. Gracias por mostrarnos el camino, enseñando la verdad del Evangelio con lucidez, con claridad, con caridad. Gracias por darnos un ejemplo tan grande de misericordia, de comprensión. Por no reaccionar con odio, sino con el Amor de Jesús.

Que la Luz de la fe, en la que usted tiene la misión de “confirmar a sus hermanos”, continúe resplandeciendo en su persona y en su palabra, para gloria de Dios Padre y salvación de las almas.

domingo, 14 de diciembre de 2008

Síntesis sobre la Biblia

Estoy un par de semanas atrasado, jeje...
Ahí va el material sobre la Revelación y sobre la Biblia, evidentemente es sólo una síntesis, habría mucho más para decir y para saber.
A todos los misioneros les recuerdo que la próxima reunión será el sábado 27 de diciembre, de 22:00 a 1:00 hs, en la parroquia.
El link es el siguiente:
http://cantoliturgico.eclesial.info/materiales/documents/sintesis_sobre_la_Biblia.doc

domingo, 30 de noviembre de 2008

Lo prometido es deuda

Buenas tardes! Estuve trabajando arduamente este domingo...
Acá va el link para bajar el material sobre los sacramentos. Bendiciones para todos!

http://cantoliturgico.eclesial.info/materiales/documents/Sintesis_sobre_%20los_%20sacramentos.doc

A estudiar se ha dicho!


Nos estamos preparando con un grupo de unos 40 jóvenes y algunos adultos par misionar, en en enero, en Nogoyá, en la parroquia San Ramón, del Padre Rafael...
Desde el año pasado hemos implementado un examen como momento importante dentro de la preparación. El mismo será los primeros días de enero. Parece un milagro, pero... funciona! muchos el año pasado se han reunido a preparar los temas, debatirlos, etc.
Aprovechando las nuevas tecnologías, pongo a disposición de los misioneros y de todos los que les pueda servir tres síntesis del material que deben estudiar para esos días. Por supuesto que la formación para la misión abarca mucho más, pero estos son algunos puntos importantes.
Acá van el primer link para bajar el material. A lo largo del día iré subiendo los otros dos. Bendiciones para todos!
http://cantoliturgico.eclesial.info/materiales/documents/Sintesis_sobre_los_mandamientos.doc

Si sos de Paraná, no podés faltar... Es para la misión de enero!

lunes, 6 de octubre de 2008

Nuestra Señora del Rosario de Paraná

Ya faltan tan solo unas horas para la fiesta de María, de nuestra reina y Madre. No alcanzan las palabras para decir cuánto ha hecho por nosotros, con qué ternura y delicadeza nos ha ido formando... de cuántos peligros nos ha preservado, y cómo ha sido nuestro refugio en los momentos de tormenta.
Quiero poner a su disposición uno de los escritos más bellos sobre María. Es el diálogo que monseñor Tortolo compuso para la celebración de la coronación pontificia de la imagen, el 8 de diciembre de 1973. Sus palabras conmueven e impulsan hacia las alturas. Nos hacen concientes del papel de María en la historia de la Salvación, y del inmenso don del Santo Rosario como oasis espiritual, como escuela de contemplación.
La imagen que acompaña el texto es la Virgen del Rosario de la capilla del Espinillo, la más hermosa que conozco.

PARANÁ PROCLAMA SU FIDELIDAD
A LA SANTÍSIMA VIRGEN DEL ROSARIO
ARZOBISPO. — Hijos de Paraná: Dios tiene un especial designio sobre cada pue-blo, y manifiesta su designio por una gracia singular, otorgada para siempre y ratificada al paso de las generaciones sucesivas.
Hombres, mujeres y niños: sois el presente y lleváis en vosotros el pasado y el fu-turo. Pulsad el alma de ayer, escuchad a las gene-raciones que os han precedido. ¿Cuál es el signo especial del amor de Dios, la gracia singular enclavada en el corazón de la historia de Paraná y transmitida, como fuego sagrado, de generación en generación?
FIELES. — Esa gracia singular de Dios tiene un nombre: la Santí-sima Virgen del Rosario. Ella nos ha precedido en la historia.
— Junto a Ella nació Paraná; — por eso nació cristiana, — hija de Dios. — Es el al-ma viviente de nuestro pueblo — hace más de dos centurias. — De los brotes de su es-tirpe —surgieron hombres y mujeres — de vigor audaz y de temple heroico — que di-jeron Sí a Dios — y con Él a las exigencias de los hombres y del tiempo.
Esta fuente de vida — no se agota. — La Ciudad de hoy quiere ser fiel al tiempo — y sabe que de esta fidelidad — surgirá la Ciudad nueva de mañana.
He aquí nuestra historia, -divina y humana, -visible e invisible. -Historia vivida, - más que escrita, - a la sombra de la Madre. - Todo pasó por manos de María – y todo volvió hacia Ella. - Así fue ayer, así es hoy, - queremos que así sea mañana.

ARZOBISPO. Todo os vino de María, todo os vino por María. Entre todos estos bie-nes ¿cuál es el mayor para vosotros, aquel que preferís a la misma vida?
FIELES. El Don divino de la Fe. Por eso proclamamos que Paraná nació cristiana. - La Fe hizo brotar en nosotros - el manantial de la Vida eterna. - Nacidos con Cristo de María - somos de la raza de Dios, - somos de su estirpe. - Queremos vivir de la Fe – y a su luz - porque ansiamos y debemos ser - luz para todos los hombres.

ARZOBISPO. — ¿De dónde nace y en qué consiste vuestra Fe?
FIELES. — Nuestra Fe es Cristo, — está enraizada en Él. — Queremos encarnar en nosotros — su Palabra, — su Vida — y el mensaje de su vida. — Queremos vivir este compromiso — en lo más profundo de nuestro ser, allí, en la profundidad del corazón, — donde el yo del hombre se enfrenta total y solo — al Dios que le habla — y que lo busca.
Pero luego queremos proyectar la Fe en toda nuestra vida, —en el deber de cada día, — en el trabajo, — en la vida familiar, — en las relaciones con cada hermano, — en el compromiso leal y noble con la Ciudad temporal.
Quisiéramos hacer visible en nosotros — al Dios invisible. —Quisiéramos vivir en plenitud — el hombre nuevo, — obra de la gracia, — y respuesta personal al Dios que llama — y santifica.

ARZOBISPO — ¿Y con qué contáis para presentaros al mundo y a los hombres co-mo realizadores del hombre nuevo y de la nueva Ciudad?
FIELES — Somos pecadores y somos de barro. — Pero somos hijos de María Santí-sima, — la Mujer Fuerte, — la Mujer Pura, — la Rea-lizadora del plan de Dios, — la Luchadora invicta contra el demonio y el pecado. — Quien plasmó a Cristo — puede plasmar a un hombre nuevo, — un mundo nuevo.
Nuestra fuerza nos viene de Cristo y de su Madre. — Nos ali-mentamos con Pan del cielo que hace fuertes — y bebemos Sangre que engendra Santos.

ARZOBISPO. — Hijos de Paraná, hilos de la Virgen del Rosario, sois hijos de la Iglesia, sois también Iglesia. ¿Dc qué modo vivís y sentís este Misterio?
FIELES. — Somos Iglesia porque estamos en Cristo. — El aliento sobrenatural de la gracia — nos hace vivir en comunión con la Jerarquía — y con nuestros hermanos — en comunión con Pedro y en Comunión con los Obispos. — Somos de ayer, — Somos de hoy —y somos de mañana. — Somos del tiempo — y somos de la eter-nidad. — Somos hijos de Dios, — congregados en pueblo — que quiere vivir su misión humana — y su vocación cristiana.

ARZOBISPO. — Hijos de Paraná; dentro de unas horas por nuestras calles y por nuestras rutas solo se oirá el silencio. ¿Este vuestro día acaba hoy?
FIELES. — Nuestro día acaba en la eternidad. — Hoy recomienza, —como quien toma aliento, — para que en él realicemos, — durante nuestra peregrinación hacia la Patria, — dos concretos compromi-sos: — hacer amar al Dios que nos ama — y santi-ficar nuestros hogares.
El día de Paraná, — el gran día, — comienza hoy. — Nuestra meta está fijada.

ARZOBISPO. — ¿Y cómo haréis amar al Dios que os ama?
FIELES. — Amando nosotros. El mundo y los hombres — reconoce-rán al Dios que es Amor — si nosotros amamos al modo de Dios: - dándolo todo.
Queremos educarnos en la ley del amor — y en la ley del ser-vicio. — La prueba más grande del amor — es dar la vida. —Queremos aprender a darla, — gota a gota, — por Dios y por los hombres. — Creemos en la fuerza Omnipotente del amor.

ARZOBISPO. — ¿Y cómo santificaréis los hogares si éstos están cru-jiendo por la acción coaligada del mal?
FIELES. — El arma siempre victoriosa es el Santo Rosario. — Gracias a él — nues-tros hogares podrán convertirse — en anticipos del hogar del cielo.

ARZOBISPO. — ¿Y por qué el Rosario?
FIELES. — El Rosario es el poema — del amor divino por el hombre. — Es la gesta del Hijo de Dios, — peregrino sobre el mundo, — a través de una vida de familia. — Un matrimonio, — un Hijo, — un humilde hogar. — Trabajo, — sacrificio, — ora-ción, — comunión de almas, — paz, — alegría, — don recíproco del uno al otro, —silenciosamente, con los hechos.
Por medio del Rosario — queremos descubrir a nuestra generación — perpleja y destrozada — por un mundo contradictorio, —que hay un oasis siempre a mano — pa-ra restaurar el alma — y retomar el camino de las cumbres. — Este oasis es la oración. —Queremos aprender a orar y enseñar a orar. — Será nuestro mejor aporte a la salva-ción del mundo.

ARZOBISPO. — hijos de Paraná: el tiempo va a detenerse un instante. Tomad el co-razón en las manos, y con la magnanimidad propia de los hijos de Dios, preguntaos y responded: ¿Qué cosa grande queréis hacer por la Santísima Virgen del Rosario?
FIELES. - Una sola cosa. — En nombre del pasado, — del presente, — y del futuro — queremos sellar un Pacto eterno de amor. — Ella es nuestra. Nosotros somos suyos. — Todo lo nuestro es de Ella. —Todo lo de Ella es nuestro.
Del modo más real y absoluto — le consagramos nuestras per-sonas, — nuestras familias, — nuestras empresas, — nuestra vida — y nuestra muerte. — Al decirle Re-ina y Madre le decimos todo.

ARZOBISPO. — Hijos de Paraná: vuestras palabras valen lo que valéis vosotros. No están escritas sobre arena. Son irrevocables, son sagradas. Pero permitidme, como Pas-tor y Padre como puente entre María Santísima y vosotros, que os pregunte: En nombre de las generaciones todas. ¿queréis como Reina y Madre a la Santísima Virgen del Ro-sario?
FIELES. — Sí, la queremos.

ARZOBISPO. — ¿La juráis como Reina, como Patrona y corno Madre?
FIELES. — Sí, la juramos.

ARZOBISPO. — ¿Juráis educar a vuestros hijos, y a los hijos de vuestros hijos un apasionado amor por María Santísima?
FIELES. — Sí, lo juramos.

ARZOBISPO. — Hijos de Paraná, hijos de la Santísima Virgen del Rosario, hijos de Dios: vuestra Fe regocija el cielo y vuestro amor sacude el corazón del mismo Dios y de María, su bienamada. Toda alianza, todo pacto debe ser firmado. ¿Cuál es la firma de vuestro pacto, de vuestra alianza con la Virgen del Rosario?

FIELES. — Nuestra firma es la Corona que sobre su frente pone nuestro amor filial. Así sea.

domingo, 5 de octubre de 2008

Una canción

Quiero compartir con ustedes una canción que escribí en el 2004 para un concurso. Los que cantan son Sebastián Splawinski y Andrés Benítez, y toca la guitarra Matías Gauna, todos compañeros del seminario en aquél momento. Pero aún no pude subir la grabación! estoy buscando como, o si a alguien le interesa le puedo enviar el mp3.
La canción intenta resumir el sentido del Santo Rosario que describió Juan Pablo II en su carta "Rosarium Virginis Mariae". Por eso se llama Maestra de Contemplación.
Sea este mi tributo de amor y gratitud hacia María Santísima, que me acompaña desde mi infancia y me ha guiado hacia el Sacerdocio.

Maestra de Contemplación

Canción a la Virgen del Rosario de Paraná

1. Madre y Reina del Rosario

en Paraná en nuestra casa

te quedaste con nosotros

para ser fuente de gracia.

Vos forjaste su destino

la instruiste en tu alabanza

fuiste madre y protectora,

luz, regazo y esperanza.


Enseñanos a contemplar

el rostro de tu Hijo


2. Joven hija de tu Pueblo

por tu sí tan generoso

el Eterno Hijo del Padre

trajo al mundo inmenso gozo

Fuiste aurora que anunciaba

que la noche había pasado

porque en cada Eucaristía

Jesús Luz se había quedado


3. Fiel discípula de tu Hijo

a la Cruz lo acompañaste

tu dolor fue tan fecundo

que otros Cristos engendraste

Es por eso que en su triunfo

como nadie vos gozaste:

elevada en Cuerpo y alma

nuestra gloria anticipaste.

Enséñanos a imitar

la vida de tu Hijo

Enséñanos a anunciar

el triunfo de tu hijo

(Recitado)

Nuestra Señora del Rosario de Paraná, madre del evangelio, de la redención y de la gracia, tus hijos paranaenses de hoy, en nombre del pasado y del futuro, renovamos el pacto de amor eterno contigo: somos todo tuyos Madre, y todo lo nuestro te pertenece, por los siglos de los siglos.



miércoles, 6 de agosto de 2008

Marcelo, o la muerte como consumación de la vida

Hace un par de meses participé del Congreso de Bioética en Santa Fe, que versaba sobre la muerte y los enfermos terminales. Fue una experiencia muy enriquecedora, tanto por la posibilidad de compartir con gente de todo el país, como por el nivel de los expositores. El punto más alto del Congreso fue la participación de tres ancianos de corazón joven, que nos deslumbraron con sus exposivciones, pero sobre todo con su testimonio: Mons Sgreccia, el Dr. Padrón y el Cardenal Karlic. Nos hablaron de la muerte con tanta profundidad, realismo y esperanza, que nos hicieron emocionar.
Durante el Congreso -ya no recuerdo quien lo dijo- se me grabó una frase: para el cristiano, la muerte no consume la vida, sino que la consuma. No es por lo tanto un momento de decadencia sino sobre todo de plenitud. Afirmación bella pero difícil de comprender. Sólo podemos hacerlo si vemos nuestra vida a la luz de la Pascua. Si el cristiano vive la Pascua cotidianamente, si vive entregándose, la muerte lleva a plenitud esa actitud existencial: es entrega y paso hacia Dios.
La frase tiene otra posible interpretación: se muere como se ha vivido. Así es la muerte cristiana, sobre todo.
Estas reflexiones las hago con la mente puesta en Marcelo, el papá de nuestros queridos Martín y Pablo, de Lucas y Franco, el esposo de Claudia. Dios quiso llamar a Marcelo cuando estaba haciendo lo que amaba hacer: estaba con su familia, un Domingo, jugando con sus hijos más chiquitos. Más allá de lo trágico de la situación, y de lo doloroso del momento, sobre todo para Lucas y Franco, pienso: qué maravilla! Muere como ha vivido, muere "haciendo de papá", dedicado a sus hijos, muere con la familia que tanto amó y por la cual luchó, a pesar de haber tenido que sufrir tanto desde pequeño. Todos mis recuerdos de él son en familia: o llevando a los más grandes por ahí, o trayendo y buscando a los chiquitos a la Escuela, o con ellos en Misa...
Su velorio y entierro tuvieron una característica peculiar. Había muchos, muchísimos jóvenes. Amigos de Martín y Pablo. Pero también "hijos del Corazón", como decía una de las coronas junto a su ataúd. Todos se sentían deudores, todos habían recibido algo de su paternidad.
Yo ruego al Señor que ese último momento lo haya encontrado en paz con el Señor, con el Corazón dispuesto a entrar al Cielo. Yo ruego también para que el Señor me conceda, nos conceda a todos, morir fieles a nuestra vocación, morir entregándonos a él y a los demas.

sábado, 12 de julio de 2008

Oraciones antes de celebrar la Misa

En la Misa Crismal del año 2007 el Santo Padre Benedicto XVI volvió a sorprendernos a todos los que lo admiramos. Nos asombró con una homilía hermosa, de una simplicidad y profundidad propias, como ha dicho algún comentarista por allí, de un "padre de la Iglesia del Siglo XVI". Benedicto reflexionó sobre la identidad del sacerdote recordando que en el momento de la ordenación "la Iglesia nos ha hecho visible y tangible esa realidad de los ‘nuevos vestidos’ incluso externamente, mediante el ser revestidos con los ornamentos litúrgicos. En este gesto externo ella quiere hacernos evidente el evento interior y la tarea que nos viene de él: revestirnos de Cristo; entregarnos a Él como Él se entregó a nosotros”.
Nos sorprendió, digo, porque quizá en los últimos tiempos se ha valorado demasiado poco este "revestirse" exterior antes de celebrar los sacramentos, incluso se lo ha despreciado en algunos sectores de la Iglesia. Benedicto fue más allá, con esa amplitud de miras que lo caracteriza, y pasando por encima de cualquier posible acusación de "conservador" o "retrógrado" - adjetivos de los cuales parece siempre sonreírse con picardía-:
“Quisiera por tanto, queridos hermanos, explicar este Jueves Santo la esencia del ministerio sacerdotal interpretando los ornamentos litúrgicos que, precisamente, por su parte, quieren ilustrar qué cosa significa ‘revestirse de Cristo’, hablar y actuar ‘in persona Christi’”
Los que quieran leer completa la bellísima explicación del Santo Padre, pueden leer la homilía completa aquí.
Yo, por mi parte, me atrevo con temor a hacer algún aporte más. El Papa dice en su homilía "En otros tiempos, al revestirse de los ornamentos sacerdotales se rezaban oraciones que ayudaban a comprender mejor cada uno de los elementos del ministerio sacerdotal". He tomado estas oraciones y les he hecho una pequeña glosa, con algunas ideas que vienen a mi mente cada vez que debo celebrar. Si a alguien le sirven, las puede usar, imprimir, enviar, etc. Todo sea para que el Misterio del Señor, sin el cual "non possumus", sea celebrado cada vez con más amor y gozo espiritual.

Sacerdote de Dios:
Celebra hoy la Santa Misa de Jesucristo
como si fuera la primera, la única, la última Misa.
Recuerda que eres Cristo: revístete de Cristo.
Considera lo que realizas, e imita lo que conmemoras,
y conforma tu vida con el misterio de la Cruz del Señor.
¡Oh María: baja del cielo y condúceme al altar,
de tu mano voy feliz al Sacrificio de tu Hijo

Al lavarse las manos

Da, Domine, virtutem manibus meis ad abstergendum omnem maculam ut sine pollutione mentis et corporis valeam tibi servire.
Señor: estas manos que ahora lavo te pertenecen. En el día de mi ordenación las ungiste para que fueran tus manos. Sin embargo ellas, como mi cuerpo y mi mente, están sucias, manchadas por el pecado. Y no soy capaz de limpiarme por mis propios medios: sólo tu fuerza, tu virtud, puede hacerlo. Por eso te pido, como el salmista: “lávame, Señor, de todo mis delitos, limpia mis pecados”. Que así como el agua deja mis manos libres de toda suciedad, para que puedan tocar tu carne pura, así tu Espíritu me purifique, y renueve en mí la gracia de la ordenación. Haz que hoy sienta nuevamente en mis manos y en mi alma la suave fragancia del Crisma que las consagró. Sólo así, Señor, podré servirte, y podré servir a la Iglesia, mi Esposa y tu Esposa, con un amor puro y fiel.

Al ponerse el amito

Impóne, Dómine, cápiti meo gáleam salútis, ad expugnándos diabólicos incúrsus
Señor, protégeme del Maligno. Él sabe que soy frágil, que puedo caer. Y sabe que si caigo yo, que si hiere al pastor, caerán también mis fieles, tus ovejas. Por eso querrá alejar mi alma de Ti, en este momento sublime, en que también tengo que proclamar tu Palabra con valentía y amor. Aparta de mi mente mis propias ideas
y mis propias palabras. Que sólo hable y pronuncie las tuyas, que tenga tus pensamientos y los comunique a tus ovejas. Protege mi mente de toda distracción, de pensamiento inútil y mundano, de toda búsqueda egoísta y soberbia, de todo deseo de protagonismo. Que no me busque a mí mismo al ejercer éste, tu sagrado ministerio. Que en mi mente y en mi corazón sólo brille una idea y un deseo: la Gloria de tu Padre y la santificación de tu Pueblo.

Al Colocarse el Alba

Deálba me, Dómine, et munda cor meum; ut, in Sánguine Agni dealbátus, gáudiis pérfruar sempitérnis.
Señor, estoy a punto de celebrar el misterio de tu entrega por Amor. De hacer presente tu Sacrificio, en el que derramaste tu Sangre, como nuevo Cordero Pascual, para purificar al mundo. Tendré la dicha infinita de poder repetir tus palabras, en tu nombre, en tu persona: “este es mi Cuerpo entregado por vosotros; esta es mi Sangre derramada por vosotros y por muchos para el perdón de los pecados”. Por eso te pido: que tu sangre purifique y blanquee mi corazón y toda mi persona. Que al usar esta vestidura blanca, como en el día de mi Bautismo, lo haga con la inocencia de aquel día, cuando tu sangre blanqueó por primera vez mi alma. Más aún: que yo pueda unir mi propia ofrenda a la tuya; que tu sangre impregne mi alma, me libere del egoísmo, y me haga capaz de entregar mi propia vida. Que celebre hoy seguro de estar participando del Banquete eterno de tus Bodas, con la Iglesia de todos los siglos.

Al ponerse el cíngulo

Praecínge me, Dómine, cíngulo puritátis, et exstingue en lumbis meis humórem libídinis; ut máneat in me virtus continéntiae et castitátis.
Señor, soy tu sacerdote, te pertenezco todo entero, pero el pecado ha dejado profundas huellas en mí. Muchas veces mi concupiscencia me inclina al mal; muchas veces descubro en mi interior fuerzas oscuras, malignas, un fuego que me inclina al egoísmo y la sensualidad. Y todo eso me aparta de Tí, y me impide amarte sobre todas las cosas, y amar a la Iglesia con amor de pastor. Ahora que me preparo para celebrar el sacramento de la Caridad, te pido: apaga en mi el fuego de las pasiones desordenadas, y enciende el fuego de tu amor. Revísteme de tu pureza, ordenas mis fuerzas instintivas, concédeme la auténtica libertad. Concédeme la verdadera castidad, para que mi corazón te ame con amor indiviso, para que en la patena Tu y yo seamos una sola cosa ofrecida para gloria del Padre y como alimento para el mundo hambriento.


Al ponerse la estola

Redde mihi, Dómine, stolam inmortalitátis, quam pérdidi in praevaricatióne primi paréntis: et, quamvis indígnus accédo ad tuum sacrum mystérium, mérear tamen gáudium sempitérnum.
Señor, me reconozco totalmente indigno del Misterio que me confías. Me supera inmensamente, no puedo mirarlo sin temer ofenderte. Pero no me acerco confiado en mis méritos ni en mis capacidades. Sólo me atrevo a presentarme ante Ti recordando la misión recibida el día de mi ordenación, cuando llevé por primera vez esta estola que ahora me coloco: “recibe la ofrenda del pueblo santo de Dios para ofrecerla en sacrificio”. Esta estola, Señor, me recuerda mi identidad profunda, la esencia de mi vocación, mi lugar en la Iglesia. Que al usarla hoy, obediente a tus palabras, pueda reparar la desobediencia de mis primeros padres. Que celebrando esta Eucaristía, unido a tu gozosa obediencia filial, merezca yo también alegrarme eternamente en el Cielo.

Al ponerse la casulla

Dómine, qui dixísti: Jugum meum suáve est et onus meum leve: fac, ut istud portáre sic váleam, quod cónsequar tuam grátiam. Amén.
Tu yugo es suave, Señor, y tu carga liviana. Quien se acerca a Ti encuentra alivio, encuentra descanso. Porque Tú llevas nuestras cargas sobre tus hombros, cargas con las culpas de todos, por amor. Es el amor el que hace suave tu yugo, es el amor al que da valor y sentido al sacrificio. Ahora que me apronto a renovarlo, Señor, te pido que al usar esta casulla como signo de tu amor y de tu yugo, me identifique cada vez más con tu persona. Que ponga sobre mis espaldas y sobre mi corazón su caridad pastoral, que celebra totalmente cubierto por tu amor infinito. Y que viva cada día llevando a mis hermanos, como Buen Pastor, sobre mis hombros, par llevarlos al redil eterno del Cielo.


domingo, 18 de mayo de 2008

Sobre San Francisco de Borja

Al llegar a mi actual parroquia, el 25 de febrero de 2006, poco y nada sabìa sobre el Santo Patrono. Si bien es cierto que no existe demasiada literatura sobre su figura, pude conocerlo poco a poco, y quedar tambièn impresionado por su polifacético camino de santidad: noble, esposo y padre de familia, gobernante, humilde novicio, "papa negro"...
El año pasado, en torno a la fiesta patronal, me decidì a elaborar un material que le facilitara a los fieles un conocimiento más profundo de su identidad, y también algunas oraciones para que pudieran relacionarse con él. Subo entonces ahora el texto de la novena a San Francisco de Borja, una oración a él, unas "letanías" que van detallando los aspectos admirables de su vida y la letra de una canción, a la que también puse música, pero bueno, sería una ofensa al buen gusto subirla, al menos hasta que la grabe otra voz mejor... Ver material completo

domingo, 27 de abril de 2008

Plan Pastoral "Parroquia María Reina de los mártires"


Ahora subo una monografía que presentamos en grupo para la materia "teología Pastoral" en el año 2004. La consigna era elaborar un proyecto pastoral de una parroquia imaginaria, teniendo en cuenta sobre todo los fundamentos teológicos de la Pastoral. La materia eta dictada por Mons Estanislao Esteban Karlic, por lo que muchas de las afirmaciones son extraídas de su reflaxión eclesiológica y pastoral. Para ver el documento completo, hacé clik aquí

lunes, 14 de abril de 2008

Misa de acción de gracias por los quince años


Dos años y medio es poco tiempo, no? Sin embargo en lo que llevo de sacerdote he tenido que celebrar ya varias decenas de Misas en acción de gracias por los quince años de chicas de mi parroquia. La primera vez que me tocó, busqué en internet, pero no encontré nada. Tampoco en los libros litúrgicos se especifica qué se puede hacer.
Así que ahora subo una serie de sugerencias, fruto de mi experiencia, de experiencias de otros sacerdotes y de un poco de reflexión. He buscado en todo momento respetar las normas litúrgicas vigentes. Podrán encontrar allí también una Bendición para la quinceañera, y una oración de consagración a la Virgen al cumplir quince años.
Ver documento completo

Obra de teatro de Santa Gianna Beretta Molla


Ahora quiero compartir con ustedes una pequeña obrita de teatro que compuse en el año 2006, que fue representada por los alumnos del Instituto San Francisco de Borja. Si bien he "inventado" muchas cosas, en la esencia se refleja fielmente la figura de esta santa del siglo XX, de la Acción Católica, madre de familia y profesional, que prefirió morir para defender la vida de su hija por nacer. Es además un testimonio hermoso de una santidad vivida en el mundo, en lo cotidiano. Para ver la obra completa, presiona aquí

domingo, 13 de abril de 2008

Catequesis prebautismal


Hace un par de años tuvimos que retomar la catequesis prebautismal en San José de Feliciano. Busqué bastante en internet y no encontré algún material que fuera simple, claro, correcto doctrinalmente y adaptado a los destinatarios de la catequesis, que muchas veces son familias que desde hace un tiempo se han alejado de la vida de la Iglesia. Por eso elaboré este folletito: no es completo pero les puede servir. Puede entregarse a cada familia y también servir de guía como para una charla previa al Bautismo de niños. Habla sobre el Bautismo en el Nuevo Testamento, los efectos del sacramento, el compromiso de los padres y la misión de los padrinos. Ver documento completo

La Mujer de Apocalipsis 12


Subo ahora un trabajito que preparé en el 2004, cursando el Cuarto año de Teología, como parte de la materia Sagrada Escritura.

Introducción

Ríos de tinta han corrido comentando el capítulo que he elegido para trabajar. Obviamente, una monografía de un seminarista no pretende agregar nada nuevo a lo ya dicho.

Me mueve a elegir este tema el haber tenido que escuchar, en varias ocasiones, comentarios que al interpretar la figura de la mujer oponían diversos significados. Algunas veces esto se daba – creo yo- por un deseo de minimizar la figura de María en el Nuevo Testamento y en la obra de la salvación.

Lo que intentaré mostrar es que ese tipo de afirmaciones contiene, además, un error metodológico. Sobre todo tratándose de un libro como el Apocalipsis y de un autor como - ¿el apóstol? ¿el vidente?- Juan. Para ello comienzo analizando texto y sus símbolos (I). Luego me detengo en el sentido primario (II) par apasar de allí a su sentido secundario (III) Leer Completo

Oración por la Patria

Jesucristo, Señor de la historia, te necesitamos.

Nos sentimos heridos y agobiados.

Precisamos tu alivio y fortaleza.

Queremos ser nación,

una nación cuya identidad

sea la pasión por la verdad

y el compromiso por el bien común.

Danos la valentía de la libertad

de los hijos de Dios

para amar a todos sin excluir a nadie,

privilegiando a los pobres

y perdonando a los que nos ofenden,

aborreciendo el odio y construyendo la paz.

Concédenos la sabiduría del diálogo

y la alegría de la esperanza que no defrauda.

Tú nos convocas. Aquí estamos, Señor,

cercanos a María, que desde Luján nos dice:

¡Argentina! ¡Canta y camina!

Jesucristo, Señor de la historia, te necesitamos.

Amén.

La comunión de los Santos en Santa Teresa de Lisieux


Esta es una monografía que presenté en el año 2004, en el Seminario de Investigación Teológica, en el Seminario de Paraná. Traté de exponer con claridad el pensamiento de Santa Teresita de Liieux, tomando no sólo sus obras más conocidas sino también sus cartas, sus poesías y sus Novissima Verba. Con el conjunto de su pbra aparece una Teresita diferente de la que muchas veces conocemos. Una Teresita que, viviendo en el Carmelo, se sabía y se sentía en el corazón de la Iglesia, profundamente vinculada con todos los miembros del Cuerpo místico. Para leer el trabajo completo, hacé click aquí

sábado, 12 de abril de 2008

Jornada Mundial de Oración por las Vocaciónes


Queridos amigos:
No olvidemos este domingo pedir al Padre, llenos de fe, que muchos jóvenes sean generosos para entregar su vidas al servicio de se Gloria y el bien de la Iglesia. No dejemos de pedir insistentemente por quienes ya han respondido a este llamado, pero quizá están tentados o solos, o han caído en la tristeza, en la desesperanza o en la tibieza espiritual. Pidamos por todos los sacerdotes y consagrados que sufren persecución, calumnias o abandono. Pidamos por las comunidades o congregaciones que pueden estar pasando momentos difíciles o de confusión. QUe Jesús Buen Pastor los haga experimentar su presencia y su protección en este domingo. Que el amor de María los haga fuertes y valientes, y los llene de consuelo.

Nuevo perfil del blog

A partir de hoy, teniendo en cuenta que no suelo tener mucho tiempo para escribir cosas que puedan ser demasiado interesantes, comenzaré a subir distintos artículos, trabajos, temas, etc, que he ido escribiendo a lo largo de mis años de Seminario y en estos últimos años. Alguno de estos materiales son en parte copiados de otros y reestructurados, otros son elaborados casi íntegros por mí. También publicaré algunas canciones que he ido escribiendo en este tiempo, en las cuales quiero tranmitir siempre el mensaje del Señor y la riqueza de la reflexión teológica de la Iglesia. Espero que algo de esto les pueda servir. Bendiciones!!!

Noticias de San Francisco de Borja


Con la ayuda del Señor, y tal como lo habíamos, el sábado 15 de marzo comenzamos con las obras en el Predio Madre Teresa de Calcuta. Un buen número de vecinos- hombres, mujeres y niños, como se puede observar en las fotos- se acercaron para ofrecer su trabajo voluntario.
Al día siguiente monseñor Mario Maulión se hizo presente para presidir la celebración del Domingo de Ramos y bendecir el inicio de las obras y la piedra fundamental, con la participación de más de un centenar de vecinos que , llenos de alegría y entusiasmo, se comprometieron a continuar trabajando para que e l proyecto se haga pronto realidad En estos días se comenzará la construcción con el armado de las bases y de los cimientos.
En las próximas semanas convocaremos nuevamente a los vecinos para colaborar en la próxima etapa de la obra.

viernes, 8 de febrero de 2008

Miércoles de Cenizas


Hola a todos! Pongo en el blog la homilía que escribí para el miércoles de ceniza. Evidentemente nada de lo que dice me pertenece. Lo valioso es que traté de tomar cosas de las homilías de Benedicto XVI en los tres años que lleva como Pontífice. Bendiciones!!!

Comenzamos hoy nuestra peregrinación hacia la Pascua. El camino que comienza hoy culmina la noche de la vigilia Pascual después de vivir con Jesús los misterios de su Pasión y Muerte.
1. Los cuarenta días de este tiempo evocan varios acontecimientos de la historia del Pueblo de Israel. Pensemos, por ejemplo, en los cuarenta años que Israel pasó en el desierto, antes de entrar en la tierra prometida. O en los cuarenta días de predicación de Jonás y de penitencia que hizo el pueblo de Nínive, hasta alcanzar el perdón de Dios. Ambos significados se cumplen en la Cuaresma: Nosotros queremos estar cuarenta días en el desierto –es decir, vivir con mayor austeridad, dedicar más tiempo al recogimiento y la oración- para llegar a la tierra prometida, que es Cristo Resucitado, la noche de Pascua. Nosotros queremos, como los ninivitas, hacer penitencia cuarenta días, para obtener la misericordia de Dios por nuestros pecados: por eso empezamos “piedad, Señor, pecamos contra tí”.
2. Pero nos vienen hoy a la memoria otros dos hechos, marcados también por este número: los cuarenta días del diluvio universal que concluyeron con la alianza de Dios con Noé; y los cuarenta días de permanencia de Moisés en el Monte Sinaí, a los que siguieron el don de las tablas de la Ley y la Alianza con el Pueblo de Israel.
También los cuarenta días de la Cuaresma terminarán con una Alianza. Porque la Cuaresma nació como el tiempo de la inmediata preparación al Bautismo, que se administraba en la antigüedad solemnemente durante la Vigilia Pascual. Toda la Cuaresma era un camino hacia este gran encuentro con Cristo, hacia la inmersión en Cristo y la renovación de la vida.
Nosotros ya estamos bautizados. El día de la Vigilia Pascual vamos a renovar las promesas bautismales. Pero para hacerlo necesitamos prepararnos, purificarnos. Porque con frecuencia el Bautismo no es muy eficaz en nuestra vida cotidiana. La Cuaresma es como un tiempo «catecumenado». En ella salimos de nuevo al encuentro de nuestro Bautismo para redescubrirlo y revivirlo en profundidad. En la Cuaresma es como que queremos “aprender de nuevo” a ser realmente cristianos.
¿Cómo se da este ser de nuevo cristianos? A través de un proceso constante de cambio interior y de avance en el conocimiento y en el amor de Cristo. A eso le llamamos conversión. La conversión no tiene lugar nunca una vez para siempre: es un camino interior de toda nuestra vida. No puede limitarse a un período particular del año: es un camino de todos los días, que tiene que abarcar toda la existencia, cada día de nuestra vida.
Necesitamos convertirnos permanentemente, porque nuestra opción por Jesús está amenazada siempre por el pecado. El Pueblo de Israel en el desierto vivía amenazado por el culto a otros dioses, a los ídolos. Nuestro amor a Dios se ve amenazado por nuevas idolatrías: la idolatría de nuestro propio yo, la idolatría del placer, y la idolatría del tener. Esta triple idolatría nos impide amar de verdad a Dios, a los hermanos y a nosotros mismos.
3. Para luchar contra esta triple idolatría, la Iglesia, siguiendo la Palabra de Jesús, nos propone hoy tres armas, tres prácticas que nos ayudan: la oración, al ayuno y la limosna. La cuaresma es un tiempo de combate, que nos trae a la memoria los cuarenta días que pasó Jesús en el desierto, tentado por Satanás y venciéndolo. También nosotros queremos vencer al pecado y a Satanás con las armas de la Oración, el Ayuno y la Limosna.
a) La Oración, en primer lugar, recompone nuestra relación con Dios. Tantas veces, en el mundo secularizado que nos toca vivir, nos olvidamos de Dios y de su amor, vivimos de espaldas a Él. Nos puede pasar que a lo largo del año hayamos caído en la rutina, en rezar sin fervor, en ir reduciendo cada vez más el tiempo que le dedicamos al Creador. Tal vez hemos abandonado la práctica de la lectura de la Palabra de Dios, tal vez la misma Misa dominical se nos ha vuelto una obligación que vivimos sin la suficiente fe. Pero cuanto más nos pasa esto, más vacíos nos sentimos. La idolatría del yo, el creer que podemos ser felices sin Dios, se derrumba por su propio peso. Decía el Papa Benedicto XVI esta mañana “cuando el hombre proclama su total autonomía de Dios, se convierte en esclavo de sí mismo y con frecuencia se encuentra en una soledad sin consuelo alguno”. Redescubrir en este tiempo que no somos Dios: que necesitamos de él. Redescubrir que Dios nos ama: por eso la Iglesia nos invita a meditar mucho en la Pasión de Jesús, la mayor muestra de su amor. Revitalizar nuestra fe, nuestra esperanza y nuestro amor. Que la Cuaresma sea como un gran retiro espiritual. Hacerlo con propósitos bien concretos. No decir “en Cuaresma voy a rezar más” sino “en Cuaresma voy a hacer esto o aquello; voy a retomar el Rosario en familia, el via crucis, la visita al santísimo” etc.
b) El ayuno es el antídoto para la idolatría del placer. Nuestra sociedad está enferma de hedonismo. ¿Qué significa esto? Que muchas veces se nos propone como meta de nuestra vida “pasarla bien”, disfrutar, gozar, alcanzar el mayor placer sensible que podamos, sin que importa para ello dejar de lado las normas morales y la palabra de Dios. Se nos invita a vivir una vida totalmente vuelta hacia lo sensible, a dejar correr los instintos. Este estilo de vida nos hace personas egoístas, hace que ya no nos preocupamos por los demás ni somos capaces de sacrificarnos por los otros. Además, este camino no nos hace felices: no es el placer sino el amor la fuente de la vida verdadera. El ayuno nos entrena en el autodominio. Implica poder privarnos de cosas que en sí mismas no son malas –como la comida- para crecer en el autocontrol, en la autodisciplina. De ese modo fortalece nuestra voluntad para ser dueños de nuestros impulsos, para luchar contra las tentaciones, para no dejarnos seducir por el pecado. El ayuno, además, nos asemeja a Cristo: es participación de sus sufrimientos. Aquí también es bueno entender el ayuno en sentido amplio: son todas las privaciones voluntarias. Podemos ayunar de la comida en Cuaresma, en cuanto a la cantidad, pero también en cuanto a la calidad: comer comidas no tan ricas, o tan preparadas. Ayunar, por ejemplo, de mi novela preferida, del clásico del domingo o de la carrera. Renunciar al ventilador alguna vez. Dejar alguna salida, paseo o diversión buena, y destinar ese tiempo y dinero a ayudar a alguna persona necesitada o entregarlo a las necesidades de la Iglesia.
c) Por último, la limosna, que nos libera de la idolatría del tener. Nuestra sociedad es enormemente materialista. Para muchos la felicidad está en tener cosas, en tener lo último, y se lanzan en la carrera del consumismo: tener el último celular, el último aire acondicionado, el último auto, el mp3, el mp4, mp5, la computadora y el plasma... Estas cosas no son malas: al contrario, bien utilizadas nos ayudan en nuestro servicio a Dios. El peligro es hacer de ellas el fin de nuestra vida, o amarlas más que a Dios y a nuestros hermanos. La limosna es, entonces, la capacidad de desprendernos, de desapegarnos de estos bienes, para expresar y recuperar la libertad. Podemos hacer limosna de dinero, de cosas. Pero también podemos hacer limosna de nuestro tiempo: dando nuestro tiempo a Dios o a los demás. O de nuestros talentos, poniéndolos al servicio del otro. En el tiempo de Cuaresma se nos invita a la austeridad, a renunciar a lo superfluo.
4. Queridos hermanos: Jesús nos llama hoy a convertirnos, a través del ayuno, la oración y la limosna, para poder renovar nuestro Bautismo. Y lo hace a través de un gesto austero y simbólico: la imposición de las cenizas. Estas cenizas nos recuerdan el polvo de la tierra. Son un signo de arrepentimiento, de luto, de dolor por la vida que estamos llevando. Las dos fórmulas que acompañan la imposición de la ceniza, decía el Papa hoy: “constituyen un llamado a la verdad de la existencia humana: somos criaturas limitadas, pecadores necesitados siempre de penitencia y de conversión”. Recibir la ceniza es decirle a Dios y al comunidad “soy pecador, soy polvo de la tierra, soy nada, pero deseo cambiar”. Jesús nos va a decir, a través del sacerdote “convertite, y cree en el Evangelio” Acordate que eres polvo, y en polvo te convertirás” Dejemos que estas palabra nos toquen el corazón. Seamos humildes para aceptar nuestra realidad de pecado, y entonces la Cuaresma podrá dar abundantes frutos en nuestra vida. Somos cenizas, somos polvo, pero si hoy nos proponemos vivir la Cuaresma con fervor, Dios, que hizo al hombre del polvo de la tierra, nos resucitará y nos dará nueva vida con su poder. Que la Virgen nos acompañe en nuestro peregrinar cuaresmal. Que ella nos recuerde siempre el amor de Jesús, que por nosotros se entregó a la Pasión para poder resucitar al final con él.

martes, 27 de noviembre de 2007

El tiempo...

Diciembre de 2007

Como cada año, el final del calendario nos sorprende. Uno de los comentarios más oídos en estos días es ¡“Qué rápido pasó el 2007”! En ocasiones es dicho con una sensación de alivio; en otras con tono de lamento, como una queja por no haber sabido aprovechar cada momento del tiempo transcurrido.

El paso del tiempo es inexorable. Las horas. los minutos y segundos se suceden ininterrumpidamente. A veces nos da la sensación de que demasiado rápido, de que todo es muy frágil, casi inconsistente. Lo que en un momento nos parecía muy importante, vital, central para nuestra vida, mirado a la distancia muchas veces parece irrelevante. Quizá hasta llegamos a sentir que somos “espectadores” de nuestra propia vida, y no protagonistas, por la velocidad con que todo transcurre a nuestro alrededor

Pero el cristiano sabe que esta paso del tiempo no es absurdo. Tiene un sentido. Y tendrá un final. El tiempo de Adviento nos invita a poner nuestra mirada en un acontecimiento doble: la venida de Jesús, tanto la primera en debilidad, como la segunda y definitiva en gloria y majestad.

Son estos acontecimientos los que llenan de sentido y valor cada segundo de nuestra vida. Lo llena la certeza del amor de Dios que nos precede, de ese amor que llega hasta la locura de hacerse niño y venir a compartir todo lo nuestro, menos el pecado. Y la certeza del amor de Dios que nos acompaña y que se mostrará en todo su esplendor cuando Cristo instaure definitivamente su reinado y aparezcan los “cielos nuevos y la tierra nueva”, donde ya no habrá muerte, dolor, enfermedad ni pecado..

Son esas dos certezas, esas dos “venidas” de Dios a nuestra historia, las que rescatan nuestro tiempo de su aparente intrascendencia. Porque Dios entró en el tiempo, cada momento puede estar lleno de Dios y ser manifestación de su gloria.

Al finalizar este 2007 y a la luz del amor de Dios que nos rescata, sería bueno que podamos “escapar” del clima general de consumismo y descontrol con que a veces se viven las “fiestas”, cada vez más llenas de íconos o slogans que desvirtúan su auténtico sentido. Y podamos hacer un balance sobre la intensidad de nuestro amor. No para martirizarnos con la memoria de nuestras faltas, sino para encarar el nuevo año como una oportunidad para llenar nuestras horas, minutos y segundos de la presencia de Cristo.